El Carácter y la Personalidad del Líder

El Carácter y la Personalidad del Líder

Hay líderes de todas las formas, de todos los tamaños y de todos los temperamentos. Dios quiere usar tu personalidad, tal como él mismo la creó. Observa los cuatro temperamentos distintos de los líderes que vemos en la Biblia:

  • Pablo era colérico
  • Pedro era sanguíneo
  • Moisés era melancólico
  • Abraham era flemático

Cada uno de ellos era único, y totalmente distinto a los demás. Y Dios los usó a todos. El liderazgo no es cuestión de personalidad. No es cuestión de que sea extravertido, sanguíneo o colérico para ser líder.

Lo que sí se necesita para el liderazgo es carácter. Es la única cosa que tienen en común todos los grandes líderes. Cuando una persona carente de carácter llega a un puesto de liderazgo esos defectos de carácter causan su caída.  Todos lo hemos visto pasar.

 

 

Nehemías era un hombre común y corriente que hizo cosas extraordinarias para Dios, porque tenía carácter. Ese es el hombre que descubrimos al estudiar su vida.

A base de examinar las acciones y los ejemplos de otros líderes, podemos aprender de ellos. Sin embargo, no podemos imitar la personalidad de otro. Dios nos creó con una forma única.
Cuando tratamos de imitar a alguien, nos consumimos.

Así como las personas son distintas, también lo son los líderes. Su rasgo común está formado por la credibilidad y el carácter.

El siguiente pasaje nos señala tres características de los buenos líderes:

a) Tienen un mensaje digno de recordar

“Recordad a vuestros guías, los que os comunicaron la palabra de Dios. Considerad atentamente cuáles hayan sido los resultados de su conducta hasta su muerte, e imitad su fe”.
Cuando ellos hablan, la gente los escucha. ¿Hablas de tal manera que dejas huellas en el corazón de las personas?

b) Tienen un estilo de vida digno de considerar

“Considerad atentamente los resultados de su conducta”. ¿Está de acuerdo la vida de ellos con su mensaje? ¿Y la tuya? ¿Vives de una manera que quieres que los demás imiten?

c) Tienen una fe digna de imitar

“Imitad su fe”. ¿Cuál es el mensaje de tu vida? ¿Qué le quiere decir Dios al mundo por medió de ti? Si quieres ser un buen líder, necesitas desarrollar un mensaje digno de ser recordado, llevar un estilo de vida digno de ser considerado y tener una fe digna de ser imitada.

Todas estas cosas pertenecen al carácter.

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