El pecado y la nueva vida en Cristo

El Pecado y la Nueva Vida en Cristo

La Biblia, es decir, la palabra de Dios nos enseña que después de la creación, Dios consideró todo “bueno y en gran manera”. Ahora, una pequeña observación nos convencerá de que existen muchas cosas que no son buenas, tales como: la maldad, iniquidad, opresión, luchas, muerte, sufrimientos, entre otros. Naturalmente surge la pregunta: ¿de qué manera entró el pecado al mundo? La biblia tiene la respuesta y remedio al pecado.

“Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres…” “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores…” –Romanos 5:18, 19

¿Qué es pecado?

Pecado es el poder interno de maldad que habita en el ser humano y determina sus acciones.

“Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” –Romanos 7:15, 18, 19

El hombre que escribió lo que acabas de leer fue Pablo y ese texto es parte de la Biblia, habrás notado que ese “algo” que domina a los seres humanos, él lo pudo definir claramente como pecado. Quizás esta palabra puede parecer impropia y ofensiva, pero es la única correcta.

“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” –Romanos 5:12

“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” –Romanos 3:23

Cuando piensas en pecado, ¿Qué idea surge en tu mente? La opinión más arraigada es aquella que relaciona al pecado con acciones graves ofensivas y aberrantes que merecen un castigo severo. Sin embargo, Pablo pudo definir ese “algo” incontrolable como pecado porque entendió lo que representa para Dios. El ser humano no es pecador, porque peca; sino que peca, porque es pecador.

Piensa por un momento en las acciones erróneas que te dominan, las cuales manifiestan tu condición interior.

“¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?” –Romanos 6:16

Haz notado que la naturaleza pecadora se mueve por deseo y caprichos que deben ser cumplidos forzosamente. De la única manera que lo logra es usando al individuo como un títere, totalmente dominado por los hilos de su maldad.

“entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” –Efesios 2:3

“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne… Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.” –Romanos 8:5, 7-8

¿Habrá alguien que tenga la capacidad de liberar al ser humano de esta naturaleza?

Esta gran verdad está escrita en la palabra de Dios, el apóstol Pablo, el mismo que definió el significado de pecado, pudo encontrar a la única persona capaz de producir liberación de la naturaleza de pecado que domina a todo hombre: Dios a través de su hijo Jesús.

“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” –Romanos 5:6, 8

Ahora, piensa esto: ¿la naturaleza de pecado se maneja por sí sola, o hay algo o alguien que la dirige y hace uso de ella? Lee otra verdad expresada en la palabra de Dios y lo sabrás:

“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.” -1 Juan 3:8

Pareciera que las personas deben enfrentar un solo problema: ser dominados por la naturaleza pecadora, pero a esto se le suma otro problema más grave: pertenecer a Satanás. Esta verdad tan cruda da a entender que Satanás usa la naturaleza de pecado para que domine al hombre y éste se sienta esclavo de ella, pero el verdadero dueño que gobierna esa vida es el mismo diablo.

“¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.” –Juan 8:44

¡Pero sabes que hay una verdad más poderosa que esa, es la mejor noticia que puedes recibir hoy: Jesucristo, el Hijo de Dios vino a destruir las obras del diablo!

Seguramente te estás haciendo una pregunta, ¿qué debo hacer para cambiar? La misma pregunta se la hizo un maestro religioso judío a Jesús hace más de dos mil años, su nombre, Nicodemo.

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.” -Juan 3:3-7

¡No hay mejor noticia que la del nuevo nacimiento! Toda persona que la experimenta, recibe un verdadero cambio de vida, liberación de la naturaleza de pecado y posesión de la vida de Dios.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” -2 Corintios 5:17

Jesús le hace ver a Nicodemo que le era necesario recibir en su interior una nueva vida espiritual, la cual le daría la capacidad de ver el Reino de Dios, a fin de entrar a él. A esto se le llama nacimiento nuevo. Nacer de nuevo incluye un cambio de gobierno, toda persona nace “pecadora” y es dominada por esa naturaleza respondiendo “naturalmente” a ella, confirmando así, que pertenece al diablo y está bajo su gobierno.

“con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” -Colosenses 1:12-14

En cambio, la persona que recibe el nuevo nacimiento vive bajo el gobierno de Dios, porque pertenece a él y es dominado por la “vida nueva”, respondiendo naturalmente a ella; éste es el significado de entrar al Reino de Dios, vivir donde él gobierna, domina y reina.

El nuevo nacimiento es recibir la vida sobrenatural de Dios que viene del cielo.

“Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.” –Romanos 6:11

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