el propósito de Dios

El Propósito de Dios

Dios diseñó un plan y dentro de ese plan todos tenemos una parte que hacer.  Él nos creó con el propósito de manifestar la parte que nos corresponde dentro de es plan.

Dios te trajo con un propósito.  Te dio dones y habilidades para poder cumplir ese propósito.  Hay una parte de debemos cumplir dentro del propósito eterno.  Ese propósito está estático hasta que aceptas a Cristo.  Esto permite que tu espíritu sea regenerado y tengas un nacimiento divino dentro de tu ser (referencia Juan 1:12-13).  

El mundo necesita lo que tienes que aportar.   Es posible que en el lugar en que estás no puedas cumplir con tu asignación.  Quizás, no puedes servir con el don ni con las habilidades que tienes en el lugar donde estas.  Esto puede significar que estás conectado con la gente incorrecta, por ende, tienes una mentalidad incorrecta.

Tienes que entender cuales son tus capacidades y funcionar bajo ellas.  Esto es sumamente liberador, ya que no tienes que hacerlo todo.  Y lo que hagas, será de acuerdo a los dones que se te entregaron. Al conectarte con las personas correctas verás cómo fluyes y sentirás lo agradable que es compartir y colaborar con otros.

No tienes que saberlo todo.  En realidad, todos tenemos habilidades, pero también tenemos límites.  Estos límites nos permiten conectarnos con otros que tienen esa habilidad.  Es como funciona el cuerpo.  Cada miembro tiene su parte que hacer y todos cooperan para que el cuerpo funcione.

Es interesante la manera en que podemos cumplir con un propósito.  Hace un tiempo atrás una joven tenista le trajo una medalla de oro por primera vez a su país que estaba pasando por una situación difícil.  Esta persona con una raqueta le trajo alegría, esperanza a todo un pueblo y mostró que todo es posible.

Ahora piensa, en el tiempo de práctica, los viajes, el sacrificio que esta joven ha tenido que someterse. Pregúntate, cuántas veces no pudo ir a congregarse o cuántas veces no pudo estudiar la biblia por estar enfocada en mejorar su juego.  Sin embargo, se ocupó en desarrollar el don que le dieron para poder cumplir su propósito en la tierra.

Así mismo, podemos hablar de empresarios, deportistas, doctores, maestros, secretarias, contables, directores, artistas, etc.  Lo importante es entender que nuestro propósito debe de estar conectado al propósito de Dios.  Lo que hacemos es colaborar para que el propósito de Dios se cumpla sobre la tierra.

El propósito de Dios es más grande de lo que nos han enseñado.

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Tony López Autor