La Justificación Restaura la Identidad

La Justificación Restaura la Identidad

El día que Dios nos declaró justos fue el acontecimiento más impresionante que pueda haber ocurrido en toda la historia de la raza humana.  La religión se ha encargado de incrementar y aumentar el sentido de culpa en el ser humano, y esto ha hecho, que las personas no sepan quienes son realmente.

A través del sacrificio de la cruz, Dios reconcilió al hombre consigo declarándolo justo ante su presencia.  

Este hermoso regalo, lo podemos recibir a través de la fe en Cristo Jesús.  Esto permite que podamos ver a cara descubierta la imagen de nuestro Padre en nosotros.

Ahora veamos un poco sobre la justicia y la justificación que hemos recibido, qué es y qué significa para nosotros.

La justicia es la capacidad de estar en la presencia de Dios Padre sin tener un sentimiento de culpa o inferioridad.  

La justificación es el acto judicial de Dios por medio del cual, Dios declara al hombre absuelto de pecado, liberado de su pena y restaurado como justo.  En otras palabras, es estar establecido por Dios en una relación recta con él.

La justificación es:


1. Un acto declarativo por el cual se declara al pecador libre de culpa y de las consecuencias del pecado.

Romanos 4:6-8″David dice lo mismo cuando habla de la dicha de aquel a quien Dios le atribuye justicia sin la mediación de las obras¡Dichosos aquellos a quienes se les perdonan las transgresiones y se les cubren los pecados! ¡Dichoso aquel cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta!

Romanos 5:18-19 “Por tanto, así como una sola transgresión causó la condenación de todos, también un solo acto de justicia produjo la justificación que da vida a todos.  Porque así como por la desobediencia de uno solo muchos fueron constituidos pecadores, también por la obediencia de uno solo muchos serán constituidos justos.”

2 Corintios 5:19-21 “esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios. Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios.”

2. Un acto judicial en el cual la idea de juicio y de salvación se combinan para representar el cumplimiento de la ley por parte de Cristo a favor del pecador.

Romanos 3:26 “pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús.”

Gálatas 3:13 Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero.”

1 Pedro 3:18 “Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a la vida.”

3. Un acto remisivo en el cual Dios en realidad remite el pecado en un perdón completo.

Romanos 4:5 “Sin embargo, al que no trabaja, sino que cree en el que justifica al malvado, se le toma en cuenta la fe como justicia.”

4. Un acto restaurativo por el cual el pecador perdonado encuentra nuevamente el agrado de Dios al imputársele la justicia de Cristo.

Romanos 5:11 “Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación.”

1 Corintios 1:30 “Pero gracias a él ustedes están unidos a Cristo Jesús, a quien Dios ha hecho nuestra sabiduría —es decir, nuestra justificación, santificación y redención—”

Gálatas 3:6 “Así fue con Abraham: Le creyó a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia.”

La justicia implica:


1. Remisión del castigo, por medio de la cual el creyente justiicado es declarado libre de las demandas de la ley ya que ellas han sido satisfechas en Cristo y no está expuesto más a la pena de la ley.

Romanos 4:5 “Sin embargo, al que no trabaja, sino que cree en el que justifica al malvado, se le toma en cuenta la fe como justicia.”

Romanos 6:7 “porque el que muere queda liberado del pecado.”

2. Restauración al favor de Dios, en que el creyente justificado es declarado personalmente justo en Cristo.  Una mera absolución o remisión dejaría al pecador en la misma condición de un criminal puesto en libertad.  Justificación da a entender que el trato de Dios con el pecador es como si él nunca hubiera pecado.  El pecador es considerado ahora personalmente justo en Cristo.  No hay sólo absolución sino también aprobación; no sólo perdón, sino también promoción.

Gálatas 3:6 “Así fue con Abraham: Le creyó a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia.”

3. Imputada justicia de Dios, la cual es impartida al creyente justificado por medio de la presencia de Cristo.  La salvación en Cristo imparte al creyente la calidad y el carácter de la justicia de Cristo.  Cristo llega a ser el Justificador por medio del cual una nueva vida es inaugurada en el creyente.

Romanos 3:22-26 “Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados;  pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús.”

1 Corintios 1:30 “Pero gracias a él ustedes están unidos a Cristo Jesús, a quien Dios ha hecho nuestra sabiduría —es decir, nuestra justificación, santificación y redención—”

Filipenses 3:9 “y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe.”

4. Nueva condición legal ante Dios en la cual, en lugar de estar bajo la condenación del pecado, el creyente justificado se encuentra ante Dios en Cristo.  Cristo toma el lugar del pecador, lugar de maldición, siendo hecho pecado y siendo juzgado por el pecado; el creyente se encuentra ahora en la justicia de Cristo y es considerado como un hijo.

Gálatas 3:13 Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero.”

Romanos 5:21 “a fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Romanos 3:25 “Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados;”

La justicia intrínsica de Cristo es la única base por la cual Dios puede justificar al pecador.

Romanos 3:24 “pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.”

Romanos 5:19 “Porque así como por la desobediencia de uno solo muchos fueron constituidos pecadores, también por la obediencia de uno solo muchos serán constituidos justos.”

Romanos 8:1 “Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús”

Romanos 10:4 “De hecho, Cristo es el fin de la ley, para que todo el que cree reciba la justicia.”

Filipenses 3:9 “y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe.”

Tito 3:7 “Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna.”

Romanos 3:28 “Porque sostenemos que todos somos justificados por la fe, y no por las obras que la ley exige.”


La causa instrumental de justificación es la fe, siendo esta la respuesta del alma a la gracia redentora de Dios.   La fe es la condición de la justificación, pero no puede ser considerada meritoria, sino que solamente como la condición por medio de la cual la obra meritoria de Cristo es aceptada por el pecador.  La base definitiva de la justificación es la obra de Cristo -completada, acabada y adecuada- que como sacrificio expiatorio para bien del pecador obtuvo él en su obra redentora en la cruz.

Dios nos ve en Cristo y nos justifica para siempre. Él nos ve vestido con la ropa justa de Cristo. Dios imputa la justicia por la fe. Esta justicia imputada es la única razón por la cual todo creyente vuelve a tener una relación con Dios directamente, algo que no existía desde la caída del hombre.

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Tony López Autor