la Gracia de Dios

Resultado de la Gracia de Dios

Todo es el resultado de la gracia de Dios en nuestra vida. Por más que hagamos, nunca podremos tener salvación por nuestras propias obras, las obras son el resultado de la salvación que Dios nos ha regalado.

Las obras son la demostración de nuestra fe, de lo que creemos, es la forma que se demuestra que somos salvo. Lo que somos determina lo que hacemos. Cuando oramos, ayunamos, leemos la palabra, o adoramos, lo hacemos porque nuestra nueva naturaleza nos lleva a esto, su Espíritu nos lleva a todo lo que agrada a Dios, pero no somos salvos por ninguna de estas cosas.

Lo que deseo que es todos seamos libres para adorar a Dios y nos entreguemos a él sin miedo, sabiendo que él vino a salvarnos, a buscarnos, a redimirnos, a tener relación con nosotros y que Dios, ya no está enojado con nosotros. Podemos entrar ante su presencia en confianza y con toda la seguridad que nos escucha.

Ahora, si con todo lo que vemos en la escritura deseamos seguir pensando que lo que hagamos va a ganarnos el cielo y la salvación y que de esa forma evitaremos ir al infierno, pues es decisión de cada uno.

Por eso, me encanta el Salmos 32 cuando David hace una declaración poderosa y dice: “Dichoso aquel  a quien se le perdonan sus transgresiones,  a quien se le borran sus pecados.  Dichoso aquel a quien el Señor no toma en cuenta su maldad  y en cuyo espíritu no hay engaño.” y reconoce que por haber confesado su pecado, recibió perdón: “Voy a confesar mis transgresiones al Señor,  y tú perdonaste mi maldad y mi pecado.”

El apóstol Pablo también hace otra declaración poderosa en Gálatas 2:20-21, entre tantas: “He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la FE en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.  No desecho la gracia de Dios.  Si la JUSTICIA se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano.” y luego les dice en Gálatas 3:3: “¿Tan torpes son? Después de haber comenzado con el Espíritu, ¿pretenden ahora perfeccionarse con esfuerzos *humanos?”

El apóstol Juan nos hace un mapa y nos dice en 1 Juan 1:6, 2:4-6 que:

Si decimos que somos amigos de Dios y, al mismo tiempo, vivimos pecando, entonces resultamos ser unos mentirosos que no obedecen a Dios.  

Si alguien dice: «Yo soy amigo de Dios», y no lo obedece, es un mentiroso y no dice la verdad. En cambio, el que obedece lo que Dios ordena, de veras sabe amar como Dios ama, y puede estar seguro de que es amigo de Dios. El que dice que es amigo de Dios debe vivir como vivió Jesús.”

y continúa diciendo en 1 Juan 3:5-6, 17-18 que:

“Como ustedes saben, Jesucristo vino al mundo para quitar los pecados del mundo. Jesucristo no peca, ni puede pecar. Por eso, cualquiera que sea amigo de Jesucristo, y quiera mantenerse unido a él, no puede seguir pecando.  El que peca, no conoce a Jesucristo ni lo entiende.  Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla.  El que cree en mí, que soy el Hijo de Dios, no será condenado por Dios.  Pero el que no cree ya ha sido condenado, precisamente por no haber creído en el Hijo único de Dios.”

Santiago 2:20, lo expresa de esta manera: “No seas tonto. Debes aceptar que de nada te sirve decir que eres fiel a Dios y confiar en él, si no haces lo bueno.”

Pablo también explica en Romanos 8:2, 5, 7, 8, 13, 14, que:

Ahora, por estar unidos a él, el Espíritu Santo nos controla y nos da vida, y nos ha librado del pecado y de la muerte. Los que viven sin controlar sus malos deseos, sólo piensan en hacer lo malo. Pero los que viven obedeciendo al Espíritu Santo sólo piensan en hacer lo que desea el Espíritu.

Los que no controlan sus malos deseos sólo piensan en hacer lo malo. Son enemigos de Dios, porque no pueden ni quieren obedecer la ley de Dios. Por eso, los que viven obedeciendo sus malos deseos no pueden agradarlo. 

Si ustedes viven de acuerdo a esos deseos, morirán para siempre; pero si por medio del Espíritu Santo ponen fin a esos malos deseos, tendrán vida eterna.  Todos los que viven en obediencia al Espíritu de Dios, son hijos de Dios.”

1 Corintios 1:30-31 “Dios los ha unido a ustedes con Cristo, y gracias a esa unión ahora ustedes son sabios. Dios los ha aceptado como parte de su pueblo, y han recibido la vida eterna.  Por lo tanto, como dice la Biblia, si alguien quiere sentirse orgulloso de algo, que se sienta orgulloso de Jesucristo, el Señor.”

Uno de nuestros problemas que tenemos es que no podemos aceptar que Dios pueda mirar a una persona con agrado, que a nuestro entender, no merece gracia ni salvación y si la obtuviera, debe de ser bajo nuestro propio criterio.  A veces nos decimos, si yo lo he hecho bien y me he esforzado, porque esa persona que no hace ni la mitad de lo que yo hago puede recibir de Dios.

Por eso, el apóstol Pablo menciona que la salvación “Es Por Pura Gracia, Para Que Nadie Tenga De Qué Gloriarse”.

Aquí pueden observar algunas cosas que dice la Biblia, ya que tema central de la Biblia es La Salvación del Hombre a Través de la FE en Jesucristo el Hijo de Dios y este es el Evangelio que predicamos.

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